Muchas veces no me gusta la realidad que tengo que ver reflejada en mi vida, por eso huyo de ella, o simplemente la miro para que la botella nunca este medio vacía sino medio llena.
La vida es una constante partida de ajedrez, en la que vas perdiendo piezas en algunos momentos o en otros las recuperas, por así decirlo. Cuando un peón de ajedrez cae, cae una pieza, otra posibilidad mas de ganar, si cabe.Sin embargo, sabes que la muerte de ese peón ha servido para algo,has aprendido lo que no tienes que hacer o lo que te ha faltado hacer, depende.
Mi espejo me ayuda( a veces, porque desgraciadamente no siempre puedo ir contracorriente) a ver las cosas desde el punto de vista útil. Me gusta reflejarme en mi espejo, quizá seguramente sea porque lo que veo esta idealizado; aunque quién sabe, puede que sea verdad…