hitzik gabe,hitzak ez direlako garrantzitsuena…

Estar ahí arriba.Te ha costado sudor subir,alguna que otra queja y ganas de quedarte quieta. Al llegar, ya no importa el esfuerzo, solo la caricia de la brisa y el reflejo del sol sobre el mar, que se abre poderoso hasta donde alcanza la vista. En ese momento ya no existe nada que no sea esa imagen y tu propia conciencia. Y justo en ese momento te das cuenta de que la cabeza no para de darle vueltas a todos tus problemas, tus sueños rotos,los sueños cumplidos y los que todavía no has vivido. Todo se junta en una espiral de emociones que no puedes controlar, y respiras y de nuevo te pierdes en la infinidad del mar bajo tus pies.Las montañas se elevan orgullosas y los bosques las cubren, protegiendolas del frio del atardecer.Por un momento el tiempo se para y no existe nada mas. Los segundos son eternidades, lo material se te vuelve insignificante y la naturaleza te ofrece todo su esplendor sin esperar nada mas a cambio que tu atención.

Se escucha el silencio, se oye la vida que se encuentra a tu alrededor, de la que en ese momento tu formas uno. Dime…¿no es acaso esto ser increiblemente afortunado? Ser, por un momento dueño y señor de todo lo que, bajo tus pies, se muestra fuerte y orgulloso…

Mienteme, y dime que eso no te hace estremecer…

 

2 comentarios »

  1. david dicho:

    Tantas veces en tantas montañas diferentes sintiendo lo mismo, encontrando sin saber, justo lo que andábamos buscando.

    Buena senda!

  2. Yo no lo habria resumido mejor.Gracias por el comentario. muxuu!!!

    Beti prest!!


{ RSS suscribirse para los comentarios en esta entrada} · { URI para TrackBack. }

Dejar un comentario