Archivar paraMarzo, 2009

Lágrima.

“Cuando quiero llorar no lloro,

y a veces, lloro sin querer”  Machado.

Hoy, como tantas otras veces, has querido volver a salir. No te culpo, seguramente sea culpa mía por querer tenerte prisionera durante tanto tiempo, en tantas ocasiones que bien merecían haberte visto salir.

Lo siento.Ahora te empeñas en salir con pequeñas excusas,ahora estas intentando correr, pero yo te sigo sin dejar. Supongo que algún día nos entenderemos, pero no será hoy. Puede que no te deje salir porque no quiera simplemente que te vean, no quiero que se note que, en algún momento de flaqueza corriste libre por mis mejillas y dibujaste un circulito en mi jersey. No quiero que la humedad de mi almohada nos delate.

Porque esto es entre tú, pequeña gota, y yo.¿ Que te parece si intentamos buscarte otra cara por la que caer?

¿Que te parece si arreglas los pequeños trocitos de mi alma?

¿Que te parece si me ayudas a buscar otra vez esa cosita que alguna vez logré rozar? Creo que se llamaba alegría y llebaba un bonito vestido azul.

pijamitis

Domingo. Calorias ingeridas: 168(desayuno). Unidades de alcohol: 0. Veces que he fantaseado con una relacion: 5 (mejorando). Veces que se han cumplido esas fantasias: 0.( deprimente)

Largas semanas de cansancio que no tienen solución por mal dormir. De aquí sacamos en conclusión que una gran epidemia de pijamitis se está adueñando de Shaz y de mí, pero el 80% es culpa del mal tiempo.

Shazzer está cansada de su relación con Simon, que no avanza, y ya no entiendo los porqués (bueno, si es que alguna vez los hubo). Por lo menos ella tiene un proyecto de relación, yo no tengo ni eso.

Jude y Ritxard ya son un tema común. SU relación  es totalmente cíclica: no puedo vivir sin tí; sólo somos amigos; no somos nada; te quiero; no podemos hacer nada. Por lo menos ahora Jude está feliz porque la pashmina alemana del dios escandinavo se ha ido, pero la sombra de Ritxard siempre tiene que acabar por aparecer.

EN cuanto a mi, sólo tengo algún tipo de atractivo con los hombres al borde del coma etílico o con los viejos vomitivos que alguna vez se me cruzan por la calle. En cuanto a la ropa, creo que acabaría mucho más rápido mis compras y de mejor humor si simplemente acudiera a los grandes almacenes para toldos de camión, pero eso ya es otra historia.

Siendo ahora un poco más positiva, no encuentro muchos problemas al hecho de ser una increible reina de hielo, no dependo de nadie, soy totalmente independiente y no necesito excusas para intentar estar preciosa.

Siempre me quedará mi amor de supermercado.

O fantasear con “no-relaciones”-