La metadona a mi heroína.

Como cualquier adicto,necesito como el respirar mi dosis diaria. La dosis de ti, de tenerte,de quererte o no quererte,de necesitarte. Cada vez que tardas un día, dos a lo sumo en contestarme, ya pienso que hemos vuelto al principio, al desaparecer,a intentar aguantar la fachada de la falsa indiferencia que te intento mostrar.

Los dos tuvimos la culpa de no haber obrado correctamente; yo por usar mucho la cabeza; tu por no hacerlo.

Y aquí estoy, esperando un mensaje que ya no llega, que no se si llegará, como esperando a mi chute de metadona para intentar dejar el vicio de creer quererte y de necesitar tenerte aunque sólo sea un minuto. Y sigo esperando a cualquier respuesta tuya que suena  a complacencia, a voy a contestarte simplemente porque me aburro; atrás quedaron las princesas, los príncipes y los muros que los separaban, ni el caballero trepó el muro ni la doncella le alargó sus cabellos para que pudiera trepar y otra vez volvemos al principio.

Supongo que un dia de estos volveré a tener noticias tuyas, ya sea porque intento enterarme de cualquier movimiento o porque alguien me comenta que es de tu vida, si te acuerdas de mí, sin saber que tú eras mi heroína, y ahora solo me conformo con metadona. Nadie sabe quién eres, nadie sabe lo que somos, fuimos o intentamos ser, y ahora, no puedo pedir más dosis, porque no tengo a quien engancharme para dejar la metadona y la heroína.

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