Me alejo muchas veces de las cosas que no quiero afrontar, o de las que ya estoy cansada. Desaparezco, me vuelvo invisible; aunque puedas verme.
Y sé que quizá te haga daño, y que te esté alejando de mí más si cabe. Pero no sé qué hacer. Dudo. No se manejar la situación, lo que tengo encima. Y no es excusa, y es a lo que doy vueltas cada día al dormirme y cada mañana al levantarme. Pero ni sé qué solucionar ni cómo hacerlo.
espejito espejito, no creo que alejarse sea la mejor manera de tratarlo. Animo!
un abrizo